EL ROL DEL PROFESOR EN EL AULA
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EL ROL DEL PROFESOR EN EL AULA

La educación hace bastante tiempo dejó de ser un momento de repetición de saberes y contenidos, para enfocarse en una oportunidad de descubrimiento donde los profesores guían en el proceso a sus estudiantes siendo estos los verdaderos protagonistas del aprendizaje.

De esta manera, los docentes necesitan herramientas y métodos que los ayuden a hacer de sus clases una actividad innovadora. Para ello, hoy se destaca el rol del profesor-investigador; aquel el docente que facilita el aprendizaje de sus estudiantes, pero que a la vez ahonda en procesos cognitivos y en los mismos contenidos que debe abordar en el aula, a través de indagaciones en su campo de estudio.

Un trabajo en equipo

Desde las diferentes asignaturas surgen temas que dan paso a grandes investigaciones, donde el docente se empapa de sabiduría y contagia a los alumnos invitándolos a  indagar en equipo, potenciando las habilidades de cada uno de los integrantes y profundizando en estudios de diferentes áreas. Así, realizan un verdadero aporte educativo.

Los profesores investigadores van más allá de los contenidos que deben enseñar, formulan inquietudes que buscan responder y solucionar a través de su propio trabajo. Llevan las ciencias exactas, las ciencias sociales, el arte, y otros aspectos que se incluyen en la educación, a sus alumnos de una manera en que pueden involucrarse y “aprender haciendo”.

Nos detenemos en el caso de las Ciencias Sociales, donde profesores de Historia juegan un papel trascendental al acercar la historiografía —que en gran medida se mantiene en el área académica— al mundo escolar. Desde trabajo con fuentes, pasando por el rescate de la historia oral entre la comunidad, hasta la generación de videos educativos, han transformado la forma de enseñar historia para comenzar a revivirla y potenciando con ello el aprendizaje significativo, ya que los niños y jóvenes son parte activa con un papel protagónico en el proceso.

Nuevos desafíos y oportunidades

Los docentes que están dedicando su quehacer pedagógico a la indagación no han dejado de lado la enseñanza, pues con sus trabajos y estudios la potencian desde una mirada renovada, respondiendo a las expectativas de colegas y fundamentalmente a la de sus alumnos.

El desafío se genera a la hora de planificar el tiempo, ya que no sólo deben preparar los contenidos comunes, sino que también trabajar en terreno y participar activamente de seminarios, congresos, charlas y una gran cantidad de actividades que surgen mediante la investigación y su difusión.

Otra tarea es contagiar a más  profesores para refrescar la actividad en los colegios y comenzar a generar aportes para una educación de calidad. Los desafíos sin duda son considerados como oportunidades para perfeccionarse, vincular, generar redes y sumar participantes a la interesante tarea que emprenden.

Respecto a esto, la académica de la Universidad Católica del Maule, Angelina Pastén, comenta que “la competencia investigativa es un trabajo que sirve en el crecimiento de otros colegas cuando se difunde y replica. Nos falta que se comuniquen las experiencias exitosas, que los profesores escriban y publiquen, invitando a otros docentes a adecuar, según sus contextos, estas prácticas. Y que desarrollen la intención investigativa implementando nuevas estrategias”.

Para que los profesores de todo Chile se animen a incorporar esta metodología de trabajo, les contamos que lo principal es el entusiasmo y las ganas de profundizar en algún tema de interés  que puedan llevar de manera simple a sus salas de clases.    La utilización de material que está disponible en internet, como por ejemplo las plataformas de los museos, material de biblioteca, el mismo trabajo en terreno y experimentos, son una manera sencilla y entretenida de investigar junto a nuevas generaciones.